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martes, 6 de noviembre de 2012

La pesadilla: Slenderman


Mi nombre es Susan, soy una adolescente normal, en ocasiones algo rebelde y distraída, tengo 18 años y estoy en mi último año de secundaria, vivo con mi madre. Mis padres se divorciaron cuando yo tenía 6, así que me mude con mi madre a una  granjita en un pequeño pueblo a una hora y media de la ciudad donde vive mi padre, además de mi madre en la granja viven mis abuelos y John, el nuevo esposo de mi madre. Mis amigos dicen que soy un poquita excéntrica y algo gótica, aunque mi vestimenta es “normal”, no uso negro en exceso, me gusta mucho cualquier tipo de azul, así que desde hace un tiempo empezaron a apodarme Blue, soy amante de las películas de terror y suspenso, cosa que desagrada enormemente a mi mamá. Es también conocido entre mis amigos y familia que me duermo hasta muy tarde, en ocasiones a las 2 am sin importarme si al siguiente día tenga clases temprano.


           Mi historia comienza hace un año, una noche después de Halloween que, como siempre, sentada frente al computador y mirando las actualizaciones de estado de una popular red social, vi en una pagina un especial de “leyendas urbanas” y de pronto apareció la historia de Slenderman, como soy muy curiosa y además el personaje llamo especialmente mi atención, comencé a buscar información en la red, unos minutos después ya lo había olvidado por completo, seguí como de costumbre, actualizando la pagina y buscando fotos cómicas para matar el rato y se me hicieron las 12 am, extrañamente moría de sueño, así que en lugar de esperar a que se me hicieran las 2 o a que mi mamá me sermoneara a  las 3 am por acostarme tan tarde, apague todo y me acosté a dormir, increíblemente me dormí casi en el acto, cosa extraña, porque a pesar del cansancio siempre me ha costado conciliar el sueño. Mientras dormía comencé a soñar que estaba en casa de mi padre y que estaba sentada frente al computador, como de costumbre, pero inexplicablemente miraba las mismas fotos de Slenderman, y sucedía lo mismo, invadida de sueño me iba a la cama a las 12 am, comenzaba a soñar de nuevo que estaba en casa de mamá, sentada en puerta de la cocina, que da al patio trasero de la granja y muy cerca de esta hay un terreno lleno de arboles muy similar a un bosque, no se explicar si en mi sueño era de noche o de día porque fuera se veía oscuro, pero en casa ninguna luz estaba encendida. De improviso salí a caminar hacia el criadero de gallinas, que estaba muy cerca del bosquecito, de repente comencé a ver una silueta oscura entre los arboles, no muy lejos de mi, no preste atención y seguí allí de pie viendo a las aves, aunque me sentía vigilada hice caso omiso y continué mi caminata sin voltear a ver la silueta, luego de un rato la curiosidad me mataba y como aun me sentía observada regrese a mirar la rara silueta, para mi asombro era una figura humana bastante delgada y de traje negro, inmediatamente recordé a Slenderman y entre en pánico, la silueta permanecía inmóvil y yo me congele, pero me dije a mi misma _tranquila, es solo tu imaginación, ¡maldito Internet  además solo los niños menores de 12 años lo pueden ver, yo ya tengo 17_ recordé haber leído eso, aunque en realidad nunca lo leí, en el sueño yo recordaba con claridad haber encontrado en la mayoría de paginas esa información, así que estaba convencida de que era solo un espejismo, un truco de mi imaginación. Estuve paralizada del terror unos segundos y la silueta comenzó a moverse, no tenía facciones en su rostro pero parecía estar al tanto del temor que me producía; se movía lentamente y de pronto salieron unos tentáculos de su espalda y comenzó a acercarse, un grito escapo de mi garganta _¡Mamá!!!!_ repetía una y otra vez, pero el único ruido que se oía era mi voz, callé repentinamente, ya estaba muy próximo a mi pero no me atrevía a moverme e inesperadamente una boca se dibujo en su cara con una sonrisa bastante espelúznate, de pequeños dientes afilados pero carente de labios; fue allí cuando mis piernas respondieron y comencé a correr hacia la casa que estaba a unos 30 metros, no quería mirar atrás, recordaba las películas de terror en donde el personaje que es perseguido voltea y ve al monstruo a su asesino ya casi sobre el, iba lo mas rápido que me daban las piernas, la puerta trasera estaba cerrada así que giré hacia la que da al garaje y grite frenéticamente al sentir chocar con algo, un cuerpo, cerré los ojos y escuche la voz de mi madre _¿Susan, que te ocurre? ¿Estas bien?, te oí gritar ¿Acaso estas loca?_, me aferré a ella sin responder y aun con mis ojos cerrados, en sus brazos me sentía segura, protegida, transcurrieron unos segundos y abrí los ojos, para mi espanto la tétrica figura estaba casi rozándome el rostro, una de sus delgadas manos sostenía un mechón del cabello de mi madre, levante la mirada, lo mire suplicante y se movió violentamente pero sin hacer ruido alguno, el clima se torno pesado, se sentía la tensión en el ambiente, soltó el mechón de mi madre y ,acto seguido, paso su lánguida mano por mi rostro, fue doloroso, lo sentí frió como el hielo y caliente como hierro al rojo vivo, hizo un movimiento y todos los tentáculos se dirigieron hacia el cuerpo de mi madre que aun seguía de espaldas a el, de forma instintiva la gire y le dije _!Mamá, míralo, corre, corre!!!_ sin embargo no se inmuto y dijo _Pero Susan, de que voy a correr, estas loca, ¿vas empezar de nuevo a ver esqueletos y fantasmas?_ me detuve, la mire y dije _ ¿en serio no lo ves?_ _ ¿ver que?_ me respondió _yo no veo nada_ agrego, la mire sorprendida y mire hacia el espectro, pero para mi sorpresa ya no estaba allí, me calme y fui a mi habitación, tenia una extraña sensación húmeda y caliente en el rostro, recordé que cuando era pequeña y estaba recién mudada a la granja me horrorizaban las sombras y me daban ataques de pánico al ver una sombra inusual moverse, creía que era “algo” que me perseguía, fui tan persistente con el tema que me llevaron al psicólogo, este llego a la conclusión de que padecía un desorden muy común en niños de esa edad y que cuyos padres están divorciándose, tiempo después el tema quedo en el olvido; recordaba aquello y me sentía tan indefensa como en aquel entonces, pero para darme valor comencé a decirme a mi misma _Tranquila, es un tontería, es solo tu imaginación Susan, solo es un recuerdo_ me calme unos minutos después y descorrí las cortinas de la ventana, aunque no la abrí, aun no me sentía del todo segura. Empecé a organizar mi desordenada habitación, cosa que nunca hacia, pero necesitaba drenar toda esa energía acumulada, encontré bajo la cama un diario que escribía cuando tenia unos 8 años, comencé a leerlo y reírme de mi misma y de las estupideces que decían sus marchitas hojas, pero, al llegar exactamente al centro mi respiración se detuvo, allí había un dibujo de una silueta larga y delgada entre los arboles, cerré inmediatamente el diario y lo metí en un baúl de cosas viejas que había bajo mi cama, al terminar me senté en la cama y, no se porque, mi mirada estaba fija en la ventana, se veía el cielo como atardeciendo, pero al mismo tiempo daba la impresión de estar amaneciendo y de pronto  vi un pequeño punto negro emergiendo entre las plantas de maíz, se iba incrementando con rapidez y casi me desmayo al ver que era de nuevo él, Salí de la habitación y escuche voces en la cocina, era John haciéndole cariños a una tortuga que tenia de mascota, al verme entrar me pregunto _¿te pasa algo? Estas muy pálida_ solo negué con la cabeza, todo mi cuerpo temblaba y pensaba _ ¿porque solo yo puedo verle? Tengo 17, solo se le aparece a los niños menores de 12, mamá no puede verlo, o… ¿será que enloquecí?_ se disminuía mi angustia si estaba acompañada, así que me senté en un pequeño escalón que tenia la puerta de la cocina  al voltear hacia un limonero que estaba a unos 2 metros de mi, el temor regreso, estaba allí, de nuevo pero esta vez parecía agresivo, como la primera vez me paralice, pero comencé a gritar _John por favor no lo deje acercarse, no lo dejes, no lo dejes_ repetía, aun no lograba entender porque no podía irme, quería huir pero mi cuerpo estaba como en trance, John asustado se acerco a mi y dijo _¿que no se aproxime que?_, sentí muchos deseos de llorar, tampoco podía verlo, me sentí sola, total y completamente sola, el espectro agitado se movía de derecha a izquierda bruscamente, pero no se abalanzaba sobre mi, aun no lo hacia, parecía flotar, sus pies ni se despegaban del suelo pero se deslizaba de un lado a otro, me hizo recordar a una marioneta tirada por sus hilos, no se en que momento me puse de pie y allí, justo en ese instante uno de sus horribles apéndices sujetó mi brazo, me intenté zafar, pero otro apéndice aprisiono mi otro brazo, sentía un dolor intenso las puntas de aquellas prolongaciones atravesaban mis pies, pero no sangraba _John ayúdame, no dejes que me lleve_ grite desesperada al sentir que ejercía presión sobre mi y me arrastraba hacia él, John vio aquella extraña escena y me abrazo fuertemente por la cintura, logro detener el movimiento, pero entonces los demás apéndices como un látigo sujetaron mis piernas y empezaron a halar de forma mas violenta, John estupefacto pregunto _¿que diablos ocurre? ¿Blue que esto?_, le respondí _ es él, no me sueltes, si me sueltas estoy perdida, no me sueltes te lo ruego, solo yo puedo verlo, me quiere a mi…_ en un instante, en vez de arrastrarme hacia el , los tentáculos comenzaron a agitarme de una lado a otro  e hicieron caer a John, que un tirado en el suelo me tenía sujeta, pero la presión era mucha, sabia que en cualquier momento me soltaría, comencé a gritar frenéticamente, a rogar, ya el dolor era insoportable y  todo se puso oscuro pronto…  desperté de golpe de golpe, bañada en sudor y con un intenso dolor en mis brazos y en las piernas, pero al darme al darme cuenta de que había sido un sueño me alivie,  tenia muchísima sed, ya era de día, fui a lavarme los dientes y luego pase a la cocina a desayunar, ya sentada en la mesa mi madre tomo mi brazo  dijo _Susan ¿Qué moretones sol esos? ¿Parece que te hubieran hundido una vara de metal?_ la mire sorprendida y comencé a revisarme los brazos, no era uno sino muchos los moretones que tenía en ambos brazos y en las piernas, eran pequeños y circulares, se veían rojizos y me dolían bastante, recordé la horrible pesadilla y un escalofrió recorrió todo mi cuerpo.


 
            Aun no se explicar lo sucedido, mi habitación estaba organizada, como lo hice en el sueño, pero jamás halle ese dibujo dentro del diario, lo busque por todas partes y no apareció, aunque el diario, que tenia ya muchos años que no veía extrañamente estaba en el baúl donde lo metí en el sueño, se que no lo coloque allí y mi madre ya ni recordaba el dichoso diario. Todavía no se decir el porque de los moretones y nunca volví a soñar de nuevo con ese ente, que presumo es Slenderman, pero me horroriza la idea de volver a soñar con el, la ultima vez que lo hice ya era su presa, ahora que seré ¿Su juguete?.


Susan Pope.